Saltear navegación

LA GUERRA COMO EXPERIENCIA PEDAGÓGICA 

por Rocco Fregoti

Breve ensayo sobre los aprendizajes (y olvidos) en el arte de la guerra: ¿cómo perciben las naciones el ejercicio de la guerra a medida que cambian las épocas? ¿Qué pasa cuando se “salen del guión” esperado? ¿Qué se aprende si lo que viene luego rompe el guión de lo cercano? 


Por Rocco Fregoti
22 de mayo, 2026
5 minutos de lectura

“Jineteando el tornado”

Irán está ganando. Digo, recuperarse infraestructuralmente del daño provocado y las muertes va a tomar una década seguramente, pero ni EUA ni Israel lograron quebrarlos, si no lo contrario. Irán tomó de rehén al mundo bloqueando Ormuz y apuntando con sus drones la producción petrolífera de la península arábiga y EUA no consiguió el apoyo de la OTAN para entrar con todo -y seguramente, grandes bajas- en la nación persa. "Jinetear el tornado", en Lawrence de Arabia, expresa el peligro inherente de la intervención anglo-francesa en Oriente Medio durante la Gran Guerra. Y el tornado lleva girando en su inestabilidad un siglo porque en su incomprensión, ningún poder occidental -EUA, RU, Francia y Rusia- buscó honestamente estabilizarlo.

“Para navidad, en Berlín”

¿Por qué está ganando Irán, al menos en esta fase, contra el ejército más poderoso del globo, y contra la nación con mejor tecnología y espionaje? Irán entendió que las últimas agresiones israelíes y estadounidenses fueron ataques quirúrgicos contra sus instalaciones y sus altos mandos. De modo que sacó el interés bélico de su territorio y lo desplazó a la infraestructura petrolífera al bloquear el estrecho de Ormuz y apuntar una armada drónica en las destilerías árabes, y des-verticalizó a sus altos mandos para volver inútil un magnicidio drónico –aun el de Jomeini–. Incluso consideraron que los europeos, enfrascados en Ucrania y frustrados desde hace tiempo con el accionar israelí y el estadounidense en las guerras del Terror, no iban a acompañar esta invasión. Todo ese examen de situación más la verdad básica de que por más mecanización que agregues, una guerra puede durar largo tiempo, e Irán básicamente prestó atención, mientras que EUA parece que se olvidó hasta de la Ilíada.

“La guerra se alimenta a sí misma”

Irán sabe también que no puede ganarle un mano a mano a EUA y que con Israel seguramente sólo iría a tablas, de ahí que su objetivo sea la economía global. O más bien, uno de sus pilares: el petróleo del mundo árabe. Al amenazar la producción de energía del mundo, pone en jaque a gran parte de la comunidad internacional, y mientras tanto, cobra beneficios extra por el uso del estrecho que ellos mismos bloquearon. Pelear en una guerra no es sólo dirigir correctamente los drones y barcos explosivos, es también poder pagar y manufacturarlos. A Europa le duele Ucrania porque tuvo que quebrar su vínculo económico con Rusia y así perder su gas como fuente de energía. Vencer al enemigo es vencer su capacidad económica de mantenerse en el combate: de este principio se sigue el saqueo, incluso la tierra quemada. Irán amenaza con hacerle tierra quemada al mundo: EUA tuvo que contener los ataques israelíes a la producción energética iraní.

“Desde ahora, considérense muertos”

La guerra con Irán no es popular en ningún lado de la alianza atlantista. Incluso entre los israelíes, que están enfrascados en una rivalidad asesina con la nación persa, ya empezaron a quejarse desde sus búnkers sobre cómo se alargó demasiado el conflicto. En EUA, la narrativa de que esto es un complot para tapar el escándalo Epstein tiene tanto o más peso que la línea evangelista de que esto termina con el rapto o la neoconservadora de que es la renovación del imperio yanqui. Para los europeos, esta es la vencida: ¿Irak? Una sangría que destruyó un país. ¿Libia? Otra sangría más. ¿Afganistán? Directamente se tuvieron que ir y dejar el país a los talibanes. Así que no, a la guerra con Irán no se van a subir. En cambio, los iraníes, tanto como armado político como nación, parecen entender que, o sobreviven a esta guerra, o les va a pasar lo mismo que a los países que acabo de nombrar. Ejercen esta guerra con una cuota de desesperación entonces, de saberse que vencen o vencen. Y siempre pelea más el que sabe que no tiene adonde retroceder y tiene todo por ganar, que el que está de visitante.  

“Es un aprovechamiento del poder básico del universo”

Claro está, no vamos a olvidar algo fundamental: lo tecnológico. Hasta ahora, revisamos cuestiones que remiten a tópicos sociales, políticos, psicológicos, pero la guerra sigue siendo una práctica de tratar de terminar con la fuerza y la sangre lo que no se pudo resolver negociando o con artimañas. Y lo destructivo está condicionado por lo tecnológico. Irán, en este sentido, aprendió de sus enemigos y sus aliados: la guerra drónica es un arte de invención estadounidense e israelí, pero fue el modelo ruso en terreno ucraniano de usar drones baratos en masa -estrategia coescrita y puesta en práctica con ayuda iraní- el que están usando en esta guerra. Israel y EUA tienen la mejor tecnología, y la mejor tecnología a veces vence a la tecnología más barata incluso cuando esta última está en masa, sí, pero claramente no es lo que está ocurriendo acá. Irán se preparó militarmente para estar a similar nivel con sus enemigos -ni Irán ni Israel pueden parar con sus respectivos drones a sus misiles supersónicos- y asumir que les faltaba la buena voluntad geopolítica para efectuar una gran invasión o un demoledor ataque a la infraestructura y población del país persa.  

No sé si Irán realmente va a quedar en los libros de historia como la vencedora de esta guerra puntual, porque no creo que haya terminado aún. Sí sé que, al menos, esta fase la ganó. Y esta parte va a ser perogrullo, pero justamente porque la alianza estadounidense-israelí se olvidó de lo obvio: están perdiendo. Irán comprendió la nueva forma de hacer la guerra de su enemigo en términos tecnológicos y de táctica y estrategia, que no había chances de una paz duradera por la inestabilidad regional que le convenía a su enemigo, que si perdían volvían a la edad de piedra y que debían apelar al bolsillo y no a la moral del mundo. Nadie esperaba esta “victoria”, como mucho, se la deseaba, pero si le preguntabas a cualquiera, iba a ser otro Irak. Y como nadie quiere seriamente otro Irak, es una guerra impopular en el atlantismo. De la guerra previa -Irak, Ucrania- se aprende algo para la próxima, sí, pero también hay lecciones perennes: su naturaleza inestabilizadora, la variedad en duración, su efecto y condicionante económico, su cariz psicológico, y su ejecución tecnológica.

  

Rocco Fregoti es un profesor de filosofía recibido de la Universidad de Buenos Aires. Actualmente hace su tesis en filosofía del derecho, y sus intereses residen en la filosofía política y en la estética. Escribe seguido en 421.

Notas relacionadas

18/05/2026 – Por Cindy Fraenkels
SOSTENER TAMBIÉN ES RESISTIR: CARTOGRAFÍAS DEL TRABAJO CARTONERO EN LA ARGENTINA ACTUAL

¿Cómo hacen hoy los cartoneros para sostener su trabajo cuando el precio del cartón se derrumba, el costo de vida no deja de aumentar y las políticas de protección desaparecen? Una reflexión sobre reciclado, organización colectiva y sostenibilidad en la Argentina actual.


12/05/2026 – Por Esteban Augusto Nieva
EL FENÓMENO THERIAN: LA TRIBU Y EL SÍMBOLO

Los jóvenes son el futuro de la sociedad… dicen. Pero, ¿qué pasa cuando esos jóvenes se ponen máscaras de animales, colas, garras y adoptan actitudes dignas de una fauna? Tratemos de ajustar el foco.


08/05/2026 – Por Romy Hügle
LO ABSURDO, BIZARRO Y HERMOSO DE LA VIDA MÁS ALLÁ DE LA GENERAL PAZ

En su nuevo libro Walking the Conurban, Marcos López retrata con ironía, denuncia y gran amor la vida cotidiana del conurbano bonaerense. Esta nota analiza el contenido de la colección fotográfica, además de contemplarla como parte de un nuevo movimiento cultural que busca narrar el conurbano desde adentro.